BYE | VEN: el emprendimiento de Santa Lucía que convirtió la ropa usada en comunidad
Altavoz
Cuando la vida le cerró una puerta, Juliana Barcelo decidió abrir otra. Propietaria de BYE | VEN, su local en Santa Lucía, transformó la pérdida de su empleo en una oportunidad: unir su pasión por la moda con la necesidad de ayudar a otros.
“Mi local surge como una forma de reinventarme en plena pandemia. Yo trabajaba en una financiera, era encargada acá en la ciudad, pero la empresa tuvo un déficit económico. Y bueno, la vida misma te lleva a reinventarte. Siempre me gustó el mundo de la moda, la ropa y, más que nada, ayudar a la gente. Así que hice un combo con todo eso y creé mi propia marca, que es BYE | VEN”, expresó en entrevista con altavoz.uy.
Lo que comenzó como la venta de su propia ropa se convirtió en un espacio innovador donde conviven prendas de calidad, marcas reconocidas y un concepto de segunda mano que parece nueva. La tienda no discrimina: tanto personas con presupuestos ajustados como clientes de mayor poder adquisitivo la visitan, atraídos por la variedad, el estilo y el compromiso con la comunidad.
Juliana llevó la moda sustentable un paso más allá. Introdujo la venta de ropa al kilo, organiza trueques periódicos y dona prendas a instituciones locales, todo mientras mantiene la estética y la calidad de su tienda. Cada año, además, coloca canastos de ropa gratuita en la vereda, una prenda por persona, recordando que dar no conoce distinciones.
“Mi tienda no es solo un negocio, es felicidad, creatividad y ayudar a los demás”, afirma.
Su labor se extiende más allá de Santa Lucía. A través de vivos en TikTok, una fuerte presencia en redes sociales y un grupo VIP, su comunidad supera las 24.000 personas. Desde allí, conecta con clientes y emprendedores de todo el país, compartiendo consejos, sorteos y mensajes de motivación. Incluso publicó el libro Yo Puedo, Yo Creo, pensado para empoderar a mujeres y fomentar la creatividad y la autoconfianza.
“No le tengo miedo a nada. El que no arriesga en la vida, no gana”, dice, recordando cómo atravesar la incertidumbre de la pandemia también fue una forma de transmitir resiliencia a su comunidad.
Hoy, cuatro años después de abrir BYE | VEN, Juliana no solo sostiene un negocio exitoso: mantiene una comunidad activa, solidaria y consciente del cuidado del medio ambiente, demostrando que la moda puede ser inclusiva, innovadora y transformadora.
A continuación te compartimos la entrevista en video:

