
Exceso de velocidad, contaminación sonora e infringir la norma como moneda corriente
Altavoz
En estos últimos días, vecinos han presentado su incomodidad respecto al ruido provocado, mayoritariamente, por motos que circulan con escapes ruidosos, donde no se puede estar en espacios públicos ni mantener una conversación sin alzar la voz.
A fin del año pasado, el Ministerio del Interior anunció que “a partir de la primera semana de enero de 2026 implementará, en todo el territorio nacional, un operativo de incremento del control de motocicletas, con el apoyo de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV), en el marco de una estrategia orientada a fortalecer la seguridad vial y la seguridad pública”.
En cuanto al tema de los controles por parte del cuerpo inspectivo, estos se realizaban con mayor notoriedad cuando atravesamos la problemática de las “picadas” en el parque. Posterior a eso, los controles dejaron de ser rigurosos. A medida que se hacen presentes en la ciudad, hay por algunos días cierto orden.
En consecuencia, al no contar con un cuerpo inspectivo de manera regular, comienza a suceder que muchos circulan sin la documentación correspondiente, tanto del vehículo como de la persona que lo maneja.
Otro punto que afecta es que hay esquinas en la ciudad en las cuales la visual para poder cruzar es muy limitada, y se observan vehículos estacionados en sectores no permitidos, sobre la línea roja.
Las normas tampoco se respetan o se desconocen: no se tiene en cuenta cuándo hay que ceder el paso, frenar o incluso cómo rebasar a otro vehículo, lo que genera que el tránsito en la ciudad sea un caos.
Como ciudadano, ¿qué opinión tiene de esta problemática?


Concientización y sensibilización sobre el uso de pirotecnia sonora


